Una visita a Angélica Llovera Docente, investigadora, cultora, amiga





Una visita a Angélica Llovera Docente, investigadora, cultora, amiga



Un domingo  de Abril de 2019 en la mañana, el sol radiante, tenía ganas de visitarla desde hacía tiempo. Quería una conversa profunda sin tanto miramiento. La excusa un cuento y una autobiografía lectora que deseaba me leyera. Decidí, tomé camino hacia el antiguo barrio loco, actualmente La Coromoto en Villa de Cura. Donde en acogedora, artística y larga casa vive nuestra amiga Angélica Llovera.

Al llegar a ella en la entrada estaba Ángel, su esposo. Como que me estaba esperando, lo saludo y pregunto por ella, me hace entrar y me dirige hacia su taller en el fondo, allí estaba sentada en el mismo lugar donde siempre la veía pintando alguna artesanía en tiempos pasados; ahora estaba al frente de una máquina de coser. Cosía ropita para uno de sus nietos. Con gran sonrisa y aún sin previo aviso gustosa me recibe y me hace sentar junto a ella; el perro de la casa tumba unas baldosas que estaban en una silla, el estruendo le otorga algarabía a mi llegada y entre risas damos paso a la tertulia.

A propósito de nuestra reciente participación en Taller de mediación de lectura dictado por nuestra común amiga Ingrid Chicote, en la Biblioteca pública Ezequiel Zamora, acá le traigo dije, mi primer cuento y una introducción a mi autobiografía lectora que deseo usted lea. Me sonríe y con agrado me dice: pero que bueno, me alegro mucho este es el verdadero resultado de un taller de mediación de lectura, que tú me traigas esto, me satisface enormemente, porque nosotros tenemos las responsabilidades de contar estas cosas, de decir nuestros puntos de vista.

Prosigue diciéndome Angélica llena de entusiasmo: Tú tienes que contar este cuento, porque eres un periodista formado en esta revolución, además  tienes un compromiso social con el hecho público. Los que tenemos responsabilidades públicas no debemos caer en el terreno de la violencia, tenemos la alta responsabilidad de humanizar al otro.


En eso que su pequeño nieto a quien ella le estaba cociendo una muy bonita franela verde fosforescente, que le fue colocada en ese instante quedándole muy bien a su pequeño cuerpecito, la veo contenta y mona con él, y quien mejor que ella para coserle una muy original franela a su nieto.

Seguimos conversando sin que antes ella le solicite a su hija, que monte agua para un cafecito. Me contó que el taller de mediación de la lectura la incentivo a reforzar dentro de su estrategia didáctica en la UNES (Universidad Experimental de la Seguridad)  Núcleo - San Juan de Los Morros,  como docente e investigadora, trabaja incansablemente enamorada de su labor.
 incluso de personas mayores de más de 50 años algunos. Me cuenta que tiene un largo bloque de 5 que inicia a las 7:00 am y culmina a las 12:00 pm,  durante toda la mañana que debe cubrir con mucho tesón, para ganar la atención, y el interés de ellos como discentes.

Esta profesión la de (oficiales de policía) que viene arrastrando desde hace muchos años la mala fama de la deshumanización e insensibilidad, se ha venido contrarrestando con una década de esfuerzos,  académicos, en investigación y formación constante desde que la UNES fue creada en febrero de 2009.

En ese sentido se logra efectivamente por ejemplo me cuenta Angélica que  se sorprendió como la dinámica de instrucciones para no derivada de la novela Rayuela de Julio Cortázar y que habíamos practicado en la última sesión de dicho taller, en casa de Ingrid en los días previos a Semana Santa, dinámica por demás divertida, fue tan bien recibida por ellos como lo fue para nosotros ya que las personas conectan con su sensibilidad y sentido del humor pudiéndose llevar gratas sorpresas e incluso perdiendo sanamente la noción de tiempo, entre risas me dice que un participante de su clase, que debe pasar buscando a su pequeña hija al colegio, a las 12:00 del medio día, notó en su reloj que era un cuarto para la 01:00 de la tarde y no la había ido a buscar.

Suena un balonazo que caía dentro de la casa  proveniente del patio vecino, donde los niños que juegan lo hacen traspasar;  dice Angélica: Cuando lo que uno está diciendo es verdad. Qué curioso esos niños son expuestos muchas veces por sus padres, de tendencia opositora, que eso sería lo de menos, sino fuera por lo que ya les voy a narrar: a incesantes dosis de violencia física y psicológica cuenta mi amiga que la dureza del trato  que les dan es de niveles escandalosos; como es de lamentable que muchos padres en muchas familias lleguen a ese extremo. Incluso de maldecir y desearle la muerte a los “chavistas”, sabiendo ellos que en casa de Angélica ella y su familia lo son, y lo hacen gritándolo en el patio como para que uno escuche. O las capciosas frases de Maduro ¡coño e tú madre! cuando se va la electricidad, ni hablar del señor neurótico que suena solitario su cacerola en el barrio de forma violenta y que si no es por Ángel que le toca su conciencia en interrogantes reflexivas, logra que el pobre señor se tranquilice, y dejara en paz a los vecinos con su estruendo frenético cuando esto pasa; al menos con él fue posible razonar.

dentro de las tertulias que se nos ofrece tener dentro de las posibilidades comunitarias, bajo el tiempo libre de otro tipo de conexiones, al irse la electricidad. Me relata Angélica que una tarde sentada con sus hijos frente a su casa fresqueando un poco por el calor de la tarde aprovechó de ironizar en voz para que sus vecinas escucharan que "Ahora los padres le enseñan a sus hijos cosas tan malas como maldecir a la gente a los que son chavistas en especail que daño tan grande les hacen" seguramente su vecina eschucó y es probable que, dentro de su poca cordura en este sentido haya al menos un poco relexionado aunque es mucho pedir posiblemente tengan más prudencia.

Es por ello que lo humano debe prevalescer entre nosotros y en eso fue muy enfática nuestra pofresora amiga, me contó de gran entusiasmo al impartir saberes dentro de las instituciones creadas en revolución que transforman las realidades sociales.

En ese sentido el taller de mediación de lectura fue clave en fortalecer una de las áreas que profundizan el conocimiento, el acercarse a la gente e indagar en la cultura en una mirada retrospectiva para surgir hacia el futuro con claridad.

Un silencio sutil, nos hace recordar que el café, puede estar listo su agua ya fue montada un rato antes. Nos dirigimos a la cocina, saludo a su mamá quien cariñosamente me pregunta por mi familia con un interés tan sincero que enternece, el olor a café invade la cocina, desde alli se logra mirar la copa del cerro los chivos de color ocre.

 Me sirve una taza de café lo tomamos. Aprovecho y le digo, bueno profe,  Una pregunta muy importante que he querido hacerle ya para terminar mi visita. ¿Cómo hace para mantener su dignidad a donde quiera que vaya? ¿Cual es el secreto que hace que usted por ejemplo que un día del taller cuando usted iba a leer su adelanto de autobiografía, y mientras otros hacían ruido, con solo mirarlos fijamente logró que hicieran silencio?

Es una cuestión de crianza, eso viene del hogar y se siembra desde la niñez, desde el cómo sentarte, hasta el cómo desplazarte, mamá siempre nos decía todo, incluso con solo una mirada. -Por ejemplo  si estas en un taller de mediación de lectura en una Biblioteca sabes que tienes que guardar silencio.-Y con madurez uno debe saberse ubicar  tener claro en donde estas parado.



Que importante es, una crianza amorosa, llena de principios desde la edad más temprana, pensé le sonreí, terminé de tomar el café e hicimos una pausa silenciosa como reflexionando. Al rato me despedí con un abrazo y culminó una valiosa visita.



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